lunes, 7 de junio de 2010

Y me hubiese disuelto entre tus labios como si fuese aire... desaparecido entre tus manos tibias y tu cuerpo acogedor. Quedarme toda la vida recorriendo tu columna con un dedo... no sé qué pasa conmigo, cariño. Quizás debiésemos desaparecer

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