sábado, 26 de diciembre de 2009

Un Año...

Si... Me parecía demasiado extraño cumplir ya un año. Un año de extrañarte, de besarte, de amarte a cada milésima de segundo. Eres un ser incomparable en ti mismo, me haces sentir a cada segundo cosas que jamas antes había sentido. Te amo hasta el cansancio porque tu mirada me hipnotiza y me hace soñar con cosas que probablemente sé que algún día tendré. Porque me has hecho sentir unida a ti, a tu familia. Porque aparte de tener una polola, esa polola tiene un apéndice del que rara vez se puede separar. Y no tengo manera de agradecerte el que toleres el hecho de que casi no podamos tener intimidad, de que casi nunca podamos estar solos aunque sea para caminar por una plaza o tirarnos en el pasto a vegetar. Gracias por amarme tanto, por soportar mis mañas de niña malcriada. Gracias por darme besitos aun después de comer aceitunas, por hacerme sentir que de verdad te importo, por darme seguridad, por acogerme entre tus brazos y borrar todos mis problemas. Gracias por este maravilloso año, por tantos besos, por tantos abrazos, por tantas palabras, por tantas caricias, por tantos momentos maravillosos que atoraría en mi mente fragmento por fragmento.
Te amo, porque tu risa me llena el alma, porque tu voz me reconforta y porque tu mirada me ilumina. Te amo porque tu presencia le da tranquilidad a mi alma. Por que me encanta dormir apegada contra ti, descansando en tu pecho.