Todo parecia tan claro en aquel entonces. Todo se iluminaba dentro de mi cabeza y magicamente obtenia respuestas que hasta el momento me habian sido negadas. Y no me mirabas, aun estando ahi, junto a mi, me evitabas. Pero que importaba. Yo tenia lo que queria, lo que me hacia falta para obtener la paz que mi alma anhelaba desde hace tanto tiempo, y que cada intertantos me invadia haciendome olvidar todo lo que habia pasado entre nosotros. Mas en aquel momento me senti defraudada, no de ti, pues de ti ya no esperaba nada. Si no, de esa persona que aguardaba por ti al otro lado del telefono. La verdad es que la sola idea de imaginarlo se me hacia inconcebible. Pero era asi. Y recordé tantas cosas que creia estaban enterradas en lo mas hondo de mi cabeza y de mi corazon, pero que de pronto me herian como espinas en la piel. Estoy satisfecha, no lo niego, pero como tu mismo dijiste, se me han quedado muchas cosas que decir y preguntar en el tintero. Mas... Nada, olvidalo. Ya no vale la pena.
Sigue tu camino. Espero que algun dia puedas caminar en paz.
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