
Y de pronto senti miedo... de que, no lo sé. Quizas solo lo intuia, pero me erizaba, me dejaba la piel de gallina. Caminé intranquila, como si un monstruo invisible me persiguiera sin cansarse... y yo queria detenerme, descansar... Y mi voz no se cansaba de repetir, no me hagas daño, no me hagas daño... Y si realmente no me quisieras hacer daño, y si solo fuese mi distorsionada percepcion de la realidad?? Pero cada palabra erronea me parece un ataque, si tan solo no estuviese tan maltrecha las cosas serian distintas... Te amo... No lo evito ni lo quiero evitar. Pero por favor, no me hagas sentir miedo nuevamente
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